Hoy veamos algunos ejercicios de inteligencia emocional, cómo una breve introducción de su significado, como su importancia en la vida cotidiana.
Por un largo tiempo, la gente creyó, que el verdadero y único factor para que las personas alcancen sus objetivos era su coeficiente intelectual.
Este es medido a través del cociente intelectual o lo que las personas comúnmente denominan IQ. Este es una medida de que tan “inteligente” es una persona, dependiendo del nivel de su habilidad para el análisis lógico y otros campos.
Hoy en día la Inteligencia Emocional, es considerada parte dentro de la Inteligencia, y directamente responsable de la performance del ser humano en muchas actividades.
La inteligencia emocional es la habilidad de una persona de percibir y comprender las emociones de otras personas como también la de si mismo. La inteligencia emocional es muy importante ya que determina la habilidad de una persona de hacer uso de sus recursos apropiadamente.
Tal cual como sucede con los demás tipos de inteligencia, hay personas que carecen de inteligencia emocional, y otros que desde niños parecen tener integrado esta inteligencia, dándoles la habilidad de poder integrarse y relacionarse con las personas y a la vida con facilidad.
Compartimos algunos ejercicios o técnicas de inteligencia emocional que te ayudaran a desarrollarla.
Mostrar respecto por los otros:
Este ejercicio de inteligencia emocional te ayuda a mejorar tu interacción social. Se podría decir que esta basado en el famoso refrán “no hagas lo que no te gusta que te hagan”. Antes de que realices una acción, recuerda que no eres el único con emociones. Considera que tus acciones pueden afectar a terceros.
Elegir a las personas:
Debes ser cuidadoso cuando escoges con que personas quieres compartir tus momentos. Este ejercicio y hábito de inteligencia emocional te permite asegurarte de que estés en sintonía con tus ideales y gustos. Lograrás rodearte de gente que al igual que tu, les importa y respetan sus emociones.
Tomar responsabilidad de tus emociones:
Muy importante. Deja de pensar que la otra persona tiene la culpa de que estés triste o te haya pasado tal y cual cosa. Debes entender que tú eres responsable en todo momento de tus emociones. Esto no significa que no puedas tener “momentos tristes”, pero simplemente aceptarlos como lo que son, y no intentar echarle la culpa a otro por tu estado actual.
Estos son algunos ejercicios de inteligencia emocional que puedes poner en práctica de ahora en adelante para desarrollarla.
