El Desarrollo y orígenes de la Lectura Veloz

La lectura veloz se originó a comienzos de este siglo, cuando la explosión de las publicaciones abrumó a los lectores con más de lo que podían manejar considerando los niveles normales de lectura.
La mayoría de los primeros cursos se basaron en una información emanada de una fuente muy particular: la Real Fuerza Aérea.
Durante la Primera Guerra Mundial, sus estrategas descubrieron que a muchos pilotos les era imposible distinguir los aviones vistos desde cierta distancia durante el vuelo.
En el combate aéreo, en situación de vida o muerte, se trataba de una seria desventaja a la que había que encontrar pronto remedio. A tal fin se inventó una máquina, el taquistoscopio, que proyectaba imágenes sobre una pantalla de grandes dimensiones durante cortos tiempos variables; se comenzaba mostrando imágenes bastante grandes de aviones propios y enemigos a muy lenta exposición, y luego, acortaban el tiempo de exposición gradualmente a medida que disminuía el tamaño de la imagen y cambiaba el ángulo.
Para su sorpresa, descubrieron que, con el entrenamiento adecuado, una persona normal podía distinguir representaciones de los diferentes aviones del tamaño de pequeños puntos cuando las imágenes habían sido proyectadas en la pantalla sólo cinco centésimas de segundo.
Si los ojos podían ver a esta velocidad, era obvio que la velocidad de lectura podía mejorarse de manera espectacular. Siguiendo este razonamiento, los investigadores decidieron transferir a la lectura la información obtenida.
Utilizando exactamente el mismo dispositivo, proyectaron primero una palabra en grandes caracteres durante cinco segundos, redujeron poco a poco el tamaño de los caracteres y acortaron la duración de cada proyección. Por último proyectaron cuatro palabras a la vez durante cinco centésimas de segundo: los individuos todavía podían leerlas.
Como consecuencia de estos hallazgos, la mayoría de los cursosde lectura rápida se han basado en este entrenamiento de proyecciónde imágenes o «taquistoscópico» (también conocido como «entrenamiento en pantalla fija»).
Más tarde, en los años sesenta, se descubrió que con un entrenamiento adecuado los ojos aprenden a moverse más rápido, con lo cual aumenta la cantidad de palabras que es posible decodificar cada minuto.
Las técnicas modernas de lectura veloz se enfocan en la “captación dinámica”, es decir, pretenden llegar a una lectura mental directa que permita ahorrar el tiempo de los pasos 2 y 3 (La vocalización y la audición) del proceso lector descrito arriba, ya que no se puede hablar o escuchar más de 100 palabras por minuto. Para ello procuran la visualización global de varias palabras o frases enteras.
Fuente: Wikipedia

One response to "El Desarrollo y orígenes de la Lectura Veloz"
19:29 on April 29th, 2009
e wb uenno ponerlos en practicqa